Dicen que el sentido común es el menos común de todos los sentidos, y como siempre, le tendremos que dar la razón a la frase, pues nuestra clase dirigente es la que menos sentido común está demostrando tener.
Posiblemente, no sea tan difícil Sres. Políticos, solo basta con ejercer el cometido por el que se presentaron a unas elecciones. Todos decís que sois servidores públicos, ¿no? Pues eso, sirvan al pueblo, que para eso están. De lo contrario no gasten dinero, tiempo y esfuerzo en preparar campañas políticas, ya que luego no tendrán agallas para llevarla a cabo y harán todo lo que esté en sus manos para perpetuarse en el poder.
A nosotros, el pueblo de a pié, no nos interesan vuestras trifulcas, estrategias y maniobras para alcanzar el poder o para quedarse el mayor tiempo posible en él. Nosotros queremos que hagáis vuestro trabajo y que nos deis ejemplo, ya que si los de arriba perdéis las formas, los de abajo os perdemos el respeto, y eso es lo que hacéis desde hace años, dar un mal ejemplo.
Me llama poderosamente la atención las interpretaciones de las encuestas y sondeos. En esos datos, sois capaces de descubrir qué va a pasar con vosotros. Sin embargo, no se os ve muy preocupados por las valoraciones que el pueblo os hace. Casi ninguno pasáis del aprobado y vosotros tan felices. ¿Os da igual? Quiero pensar que si, pues de lo contrario rectificaríais.
Otro aspecto preocupante es el hecho de que mientras más corrupción, mejor para la captura de votos. ¿Eso que quiere decir? Pues que se premia al corrupto y punto.
Posiblemente esto quiera decir que si estuviéramos en vuestro lugar, haríamos lo mismo.
Pero, ¡Esto es muy grave!.
Sí grave, pero ha prescrito.
¡Pero ha cometido delito, ¿no?!
Sí, es delito, pero ha podido librarse de la justicia con sabe Dios que artimañas. Y sale sacando pecho en la tele presumiendo de que no le han condenado. ¿Funcionaria esto igual con un ciudadano de a pie, sin posibilidades de pagar unas minutas millonarias a astutos bufetes de abogados?.
Posiblemente no. Posiblemente ese padre de familia perdería su litigio, perdería sus escasas pertenencias y posiblemente no levanta cabeza en su vida.
Y no es un crítica a la justicia lo que hago, es una crítica a los poderosos que caminan sobre la línea del fraude con total impunidad, pues pagan con dinero posiblemente ajeno, sus costosas costumbres de reírse de los demás.
Posiblemente esta sea la crisis más aguda que hayamos pasado y posiblemente se quede con nosotros mucho tiempo, tanto que ya nada será igual que antes. Y esto es debido a que no estamos ante una crisis financiera, sino que más bien se trata de una crisis de valores. Valores que se han alterado y que ha permitido que desalmados y ambiciosos, hayan puesto en jaque a la economía mundial.
Posiblemente no hayamos aprendido la lección, pues seguimos soportando los ataques de los grupos de presión financiero, que con un simple movimiento especulativo, cambian la estabilidad de todo un país y que unas desprestigiadas agencias de valoración, se permitan rebajar una calificación, que a la postre posiblemente termine hundiendo a un País.
Posiblemente los que han provocado esta situación, sean los mismos que siguen impidiendo que mejoren las cosas, pues posiblemente han encontrado un nuevo filón donde seguir mejorando sus cuentas de resultados.
Posiblemente lo políticos no tengan ni idea de como arreglar este tema, pues posiblemente viven mejor en un entorno pesimista y de miedo.
Posiblemente tengamos al peor presidente de gobierno de la historia de la democracia, que ha engañado a sus votantes, con o sin intención, y sea más conveniente para todos que deje paso a otros. Posiblemente tengamos al peor jefe de la oposición de todos los tiempos y que él o algunos de los suyos llegue al ansiado poder en breve, pero posiblemente todo siga igual, pues el problema está en los valores que se han consolidado en nuestro País, y posiblemente no sea fácil sustituirlos.
Pero dejemos al lado la especulaciones y las posibilidades.
A ver si os dais cuenta de una vez por todas, que al pueblo de a pié no nos interesan vuestras luchas de poder, al igual que no nos interesan la manipulación de noticias que hacen los medios de comunicación para vender más periódicos o tener una mejor cuota de pantalla en los telediarios.
Es increíble pero parece que en vez de un País tenemos tres:
· el que ven los políticos,
· el que cuentan los periodistas y por ultimo
· el que nos toca vivir a los ciudadanos normales.
Cuándo os vais a dar cuenta de que hay que fomentar los valores que nunca debieron abandonar. Valores como: trabajo, entrega, lucha, confianza, honradez, transparencia, educación, ...... Por el contrario solo vemos: poder, ambición, corrupción, lucha, disputa, dinero ......
Cuándo os daréis cuenta de que la educación debe venir desde arriba hasta abajo. Cuándo se pretende lo contrario no se está hablando de educación, se trata de sumisión, servilismo o algo parecido. Todo país que no invierte en Educación, deberá gastar más en las fuerzas del orden público y seguridad.
Cuándo os vais a dar cuenta que es más importante el coeficiente emocional que el coeficiente intelectual, y cuándo os daréis cuenta de que la cultura, es tan importante o más que las Matemáticas. Si enseñamos a un niño a multiplicar, podrá usar este conocimiento en determinados escenarios de su vida, pero si lo enseñamos a comportarse, esta virtud le servirá en todas las facetas de su vida.
¿Tan difícil es entender esto?, ¿Tan difícil es ponerlo en practica?.
No tengo más remedio que pensar que todo esto que propongo debe ser muy difícil ejecutarlo, ya que de lo contrario me reafirmo en la idea de que “El sentido común es el menos común de todos los sentidos”

He ido leyendo tranquilamente hasta que he visto lo que pienso y digo desde hace mucho, hay una tremenda crisis de valores en todos los estamentos de la sociedad. Nos dejamos llevar por las masas, por lo que nos cuentan y llegamos a hacer cosas que están mal porque "otros también hacen lo mismo". Es muy triste, y le veo dificil solución, ya que se encuentra en todos y cada uno de nosotros y estamos muy acomodados y nos cuesta mucho hacer las cosas bien.
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