lunes, 2 de diciembre de 2013

Los tres sobres

Cuentan que una gran multinacional decidió sustituir a su director general pues no estaba a la altura de lo que la situación requería.

El día en el que se produjo el relevo, se reunieron los dos directores generales, el entrante y el saliente, manteniendo una breve y cordial charla. En dicha reunión, el director saliente le hizo entrega al director entrante, de tres sobres numerados cada uno de ellos con el número  1, 2 y 3 respectivamente.


El director entrante se quedó extrañado por tan singular regalo. El director saliente viendo que su insólito presente había producido al menos sorpresa, le explicó rápidamente el valor de su obsequio, diciendo:

"En el desempeño de tus funciones, te vas a encontrar con muchas dificultades y situaciones difíciles de solucionar. Cuando llegue tu primera crisis y solo en ese momento, abre el sobre nº 1, cuando llegue tu segunda crisis abre el sobre nº 2 y así sucesivamente".

Se dieron un apretón de manos y se despidieron. Inmediatamente el director entrante se encomendó a sus labores y nuevos cometidos olvidándose pronto de este encuentro.

Al cabo de  cortos meses, las cosas en la empresa se complicaron mucho y el nuevo director se acordó entonces de la escena de los sobres y abriendo el cajón donde los guardó, decidió abril el primer sobre, pues realmente se encontraba en una situación comprometida. Dentro del sobre se encontró una hoja con un escueto mensaje que decía: "Culpa a tu antecesor".

Y eso hizo, convocó al comité de dirección y al consejo de administración y en una breve charla hizo un recorrido pormenorizado de la situación y sentenció que la situación se debía al lamentable estado que el anterior director había dejado la empresa. Los consejeros y accionistas recibieron con agrado aquellas palabras o justificaciones y le dieron un mayor margen de maniobra. De esta manera el director salvó su primera gran crisis.

Al cabo de unos meses, se produce una nueva crisis en la empresa y la dirección se encontraba en apuros pues la evolución de la empresa no era la esperada. La memoria del director le lleva a recordar la escena de los sobres con el antiguo director y decide abrir el segundo sobre, donde lee: "Propón una reestructuración".

Inmediatamente pone en marcha unos cambios organizativos y convoca nuevamente a sus superiores explicándoles que se ha visto motivado a cambiar a gran parte del equipo, pues no estaban alienados con la nueva estrategia empresarial, etc., etc., etc. El consejo aprueba su planteamiento y así se supera la segunda crisis de la empresa.

Como era de esperar, nuevamente se torcieron los negocios y al director se le vino encima otra gran crisis y sin pensarlo recurrió al tercer y último sobre que guardaba celosamente en el cajón de su escritorio. Al abrir el sobre pudo leer que en su interior rezaba la siguiente frase: "Prepara tu tres sobres".