sábado, 21 de mayo de 2011

¿Creación de riqueza?

Existen muchos modelos organizativos para desempeñar funciones y servicios en las empresas o entidades. Cada uno de estos modelos está llamado a cumplir determinadas funciones en un entorno profesional. La elección de un modelo u otro no es algo  arbitrario, sino que obedece, fundamentalmente, al objetivo social de cada empresa u organización.

Siendo simplistas podemos dividir a las empresas en públicas o privadas, en función de la procedencia del capital social. Evidentemente, quedarnos con esta división es de una gran ligereza, ya que existen múltiples combinaciones, todas ellas llamadas a cubrir un determinado objetivo empresarial.

Un modelo organizativo que, por definición, ha de ser diferente por su foco social, es la administración pública, que es la encargada de gestionar todo lo relativo a las relaciones de los ciudadanos con el gobierno local, comunitario o central. A la administración pública en general, ya sea central, comunitaria, municipal o local, siempre le precede la fama de lentitud en la gestión y escasez de reflejos  ante cualquier necesidad de adaptación a las necesidades de gestión. Es en este tipo de organizaciones donde toma verdadero valor la palabra “burocracia” y donde adquiere dimensiones inmanejables. Esto es debido a que se han de contemplar muchas casuísticas organizativas y asegurarse que la gestión es impecable.

Es por ello, que desde la misma administración, surge la necesidad de crear otro modelo de empresas públicas mixtas que, normalmente,  bajo la figura de Sociedad Anónima, les permita flexibilizar su gestión y acercarse a la cotidiana realidad. Estas sociedades públicas, al amparo de sus estatutos y de la la legalidad que les confiere, pueden acortar ciclos de gestión y emprender con mayor eficacia ciertos trámites, acercándose a las necesidades que la sociedad requiere.

Hasta aquí todo perfecto. Pero al margen del el coste añadido que esto supone para todos los bolsillos, ¿qué pasa cuando estas empresas públicas deciden ir más allá de su objeto social y de negocio, traspasando las fronteras de su principal finalidad,  para lanzarse al mercado competitivo? Pues lo que pasa es que, gracias a su posición ventajosa, impiden al sector privado acceder a oportunidades de negocio. En esos momentos se establece una competencia a todas luces desleal, pues todos los participantes en el juego no tienen las mismas oportunidades.

Establecer una compañía no es algo trivial, como tampoco lo es tener una oferta atractiva y diferenciadora en el mercado. Tendrán que pasar años para que una empresa sea competitiva tanto en estructura como en servicios. Habrá que invertir mucho esfuerzo y dinero en poder dotar al mercado de una solución u oferta. Todo ese esfuerzo se convierte a la larga en riqueza para la región de ubicación de la empresa. Esta riqueza la podremos medir desde el punto de vista del corto plazo, ya que posibilita la mano de obra y el empleo, y a medio/largo plazo, con la propiedad intelectual de patentes, productos, servicios, etc. En definitiva, el motor de una región y su capacidad competitiva vendrá dado por la capacidad de su tejido empresarial y su consiguiente aportación social.

Es cuando el sector privado no tiene oportunidades de negocios, cuando deja de invertir en ese sector, localidad o región y a la larga se frena la posibilidad  de crecimiento del sector, localidad o región. Desgraciadamente, en cualquier situación cotidiana hay que manejar gran cantidad de parámetros y a veces no es fácil, ni siquiera, descubrirlos.

Hasta aquí parece que limito la diversidad empresarial a: Administración, empresa pública o empresa privada. Busco esta simplicidad para hacer ver de quién es la responsabilidad de generación de riquezas y qué papel debe desempeñar cada sector.

El modelo desarrollado por ciertas comunidades autónomas, es el de la proliferación de inmensidad de empresas públicas, agencias, etc., que, con el supuesto objetivo de agilizar los sistemas de gestión de las distintas consejerías, abordan el mercado de la empresa privada. El sector de las Tecnologías de Información es un buen ejemplo de lo que estoy manifestando, al igual que el sector de la logística, servicios, etc.

El objetivo básico de la Administración Pública y de sus dirigentes debe ser el de crear oportunidades para que esa localidad, región o país consiga establecerse y crecer en la medida de sus posibilidades, poniendo a su alcance todo lo humanamente posible para que el tejido empresarial sea el adecuado. El objetivo de cada empresa debe ser el de hacer realidad mediante negocios el crecimiento deseado, la creación de empleo y, en definitiva, crear la riqueza deseada.

Este modelo mixto que ha elegido una comunidad autónoma le confiere una enorme responsabilidad, ya que ella es la locomotora que ha de tirar de todas las iniciativas del mercado y, así mismo, hacerlas realidad en base a su entramado de empresas públicas. Mientras tanto, a la empresa privada sólo le quedará conformarse con la migajas de los proyectos / concursos que no tienen un gran valor ni económico ni de mercado y mirar hacia otras comunidades, regiones o países para establecerse.

En muchos foros empresariales he oído el comentario de que a Andalucía le faltan empresas “cerebro” que piensen y lideren soluciones y ofertas, ya que aquí solamente poseemos ciertas empresas “músculo” que ejecutan lo que otras empresas han pensado. Estarán conmigo que es tremendamente difícil crear cerebro sin las oportunidades de negocio adecuadas.

Desde un punto de vista empresarial, sería deseable que hiciéramos caso los estatutos, objetivos y principios de cada entidad y que cada una de las partes realice el trabajo encomendado.

sábado, 14 de mayo de 2011

Encontrad a García

En cierto país imaginario y por necesidades de estado, hubo la urgencia imperiosa de contactar con un ciudadano de dicho país en paradero desconocido, pues solo él tenía la respuesta a un gran problema que acontecía en aquel momento y que de no resolverse de inmediato, provocaría una situación de lamentables consecuencias.

Para ello, el Primer Ministro de este país en cuestión, contactó con un grupo de afamados profesionales, para que llevaran a cabo la proeza de localizar a esta importante persona, e hizo venir a los cinco mejores detectives que le recomendaron.

En el momento de la entrevista con este grupo élite de investigadores, el mandatario ofreció toda la información que poseía. Dijo: -”Necesito de vuestra ayuda, pues hemos de encontrar y hacer venir hasta aquí al ser más valioso para nosotros en estos momentos, el futuro de nuestro pueblo está en sus manos,  y cuanta información poseo, la podéis encontrar en este dossier” - entregando su secretario en ese mismo momento una carpeta a cada detective.

Al abrir la carpeta, lo único que encontraron en su interior fue un papel en blanco con una escueta frase que decía: “Encuentren al ciudadano GARCIA”.

Ninguna pista, ninguna dirección, ninguna foto, ningún contacto, solo “Encuentren a García”.

Como pueden imaginar, los detectives no salían de su asombro y el Primer Ministro, les rogó que actuaran con diligencia y se marchó a atender sus múltiples quehaceres.

·       El primer detective, se sintió ofendido por el encargo recibido, pues su altísimo caché y su probada fama, le impedían aceptar este extraño encargo, e inmediatamente comunicó al secretario del Primer Ministro, su decisión de abandonar el cometido, pues él no se encargaba de búsquedas de desaparecidos, ya que estaba especializado en  infidelidades tanto amorosas como empresariales. Este trabajo era mejor encargárselo a meritorios y aprendices, y él ya había superado esta etapa. No le interesaba encontrar a García.
·       Cuando el segundo detective digirió el contenido de la carpeta, le costó imaginarse el final de la historia, ya que aunque estaba dentro de la élite, aún no se consideraba con los conocimientos suficientes para abordar aquel encargo. Por ello le pidió al secretario la posibilidad de encargarse de tareas más llevaderas y menos complicadas que la de buscar a alguien sin un rostro definido y en  paradero desconocido. Además no entendía muy bien el porqué de la urgencia. No encontraría a García.
·       La postura del tercer especialista fue más drástica aún que las anteriores, pues inmediatamente se cuestionó si el Primer Ministro estaba en sus cabales por realizar ese tipo de encargo y aún mas, por la forma del mismo. Según su contrastada e inequívoca opinión, si era necesario encontrar a alguien, lo más evidente era usar la Policía y si el individuo en cuestión se encontraba fuera del país, como así parecía, era mejor dejar el caso en manos de la Interpol. “Estos políticos no tienen  la menor idea de cómo hacer las cosas”  sentenció. Lo mejor que puedo hacer es seguir con mis actuales compromisos, porque estos inventos, no me darán más que quebraderos de cabeza. No buscaría a García.
·       En cuanto al cuarto detective, se fue inmediatamente y se encerró en su despacho, usó sus múltiples contactos para buscar algún indicio que le llevara a la solución de aquel difícil encargo. Hizo uso de la hemeroteca nacional, consultó en los distintos ficheros a los que tenía acceso, y después de varias jornadas de duro, infructuoso y deprimente trabajo, envió una nota al Secretario del Primer Ministro y le comunicó su decisión de abandonar el caso. Evidentemente el cuarto detective, no se sentía capacitado para encontrar a García.
·       El planteamiento del quinto y último detective, se basó prácticamente en los mismos parámetros en los que se apoyaron sus colegas, pues la información de partida y las oportunidades fueron las mismas. Pero a diferencia de los demás, investigó en las posibles causas que hacían tan valioso a García. Esto le hizo ver distintas alternativas,  que hubo de abandonar varias veces, pues no le conducía a ningún lugar. Se documentó, leyó y llegó a contactar con colegas en varios países, aquellos que había conocido en distintos congresos de detectives. Como su especialidad no era la localización de personas, pidió  consejos a expertos en la materia.  Este tremendo trabajo de investigación, le hizo descubrir y seguir varias pistas. Rápidamente comprendió que él sólo no resolvería la situación y decidió formar un equipo. De esta forma podrían unir sus experiencias y avanzar en el proceso de búsqueda. Al poco tiempo, empezó a recibir información desde distintos puntos del mundo,  que unida a la que el equipo había ido recopilando, lo pusieron en la dirección correcta. Tras varios viajes y muchas horas de espera y cuando parecía imposible encontrar un camino válido, apareció la pista que andaba buscando tanto tiempo y una vez desarrollada, encontró la forma de dar con García. Comprobó finalmente todos los datos, organizó hasta el último de los detalles y emprendió el viaje final que le llevaría a completar su misión. El quinto detective, tras un trabajo minucioso, con sacrificio, esfuerzo y colaboración encontró a García.
El Primer Ministro, una vez finalizada la misión, convocó una reunión urgente para dar la bienvenida a García, reunión a la que no fue invitado el quinto detective, pues se trataba de un encuentro donde hablarían de los motivos que habían hecho buscar y venir de esta forma tan precipitada a García.
Terminada la reunión, el Primer Ministro hizo venir a su despacho al quinto detective. A solas y en la intimidad de la sala, le agradeció y felicitó por su talante profesional y por el éxito de su misión. Le despidió con un simple “Buen Trabajo” y un fuerte apretón de manos. 

lunes, 2 de mayo de 2011

El sentido común, el menos común de todos los sentidos


Dicen que el sentido común es el menos común de todos los sentidos, y como siempre, le tendremos que dar la razón a la frase, pues nuestra clase dirigente es la que menos sentido común está demostrando tener.

Posiblemente, no sea tan difícil Sres. Políticos, solo basta con ejercer el cometido por el que se presentaron a unas elecciones. Todos decís que sois servidores públicos, ¿no? Pues eso,  sirvan al pueblo, que para eso están. De lo contrario no gasten dinero, tiempo y esfuerzo en preparar campañas políticas, ya que luego no tendrán agallas para llevarla a cabo y harán todo lo que esté en sus manos para perpetuarse en el poder.

A nosotros, el pueblo de a pié,  no nos interesan vuestras trifulcas, estrategias  y maniobras para alcanzar el poder o para quedarse el mayor tiempo posible en él. Nosotros queremos que hagáis vuestro trabajo y que nos deis ejemplo, ya que si los de arriba perdéis las formas, los de abajo os perdemos el respeto, y eso es lo que hacéis desde hace años, dar un mal ejemplo.

Me llama poderosamente la atención las interpretaciones de las encuestas y sondeos. En esos datos, sois capaces de descubrir qué va a pasar con vosotros. Sin embargo, no se os ve muy preocupados  por las valoraciones que el pueblo os hace. Casi ninguno pasáis del aprobado y vosotros tan felices. ¿Os da igual? Quiero pensar que si, pues de lo contrario rectificaríais.

Otro aspecto preocupante es el hecho de que mientras más corrupción, mejor para la captura de votos. ¿Eso que quiere decir? Pues que se premia al corrupto y punto.

Posiblemente esto quiera decir que si estuviéramos en vuestro lugar, haríamos lo mismo.

Pero, ¡Esto es muy grave!.

Sí grave, pero ha prescrito. 

¡Pero ha cometido delito, ¿no?!

Sí, es delito, pero ha podido librarse de la justicia con sabe Dios que artimañas.  Y sale sacando pecho en la tele presumiendo de que no le han condenado. ¿Funcionaria esto igual con un ciudadano de a pie, sin posibilidades de pagar  unas minutas millonarias a astutos bufetes de abogados?.

Posiblemente no. Posiblemente ese padre de familia perdería su litigio, perdería sus escasas pertenencias y posiblemente no levanta cabeza en su vida.

Y no es un crítica a la justicia lo que hago, es una crítica a los poderosos que caminan sobre la línea del fraude con total impunidad, pues pagan con dinero posiblemente ajeno, sus costosas costumbres de reírse de los demás.

Posiblemente esta sea la crisis más aguda que hayamos pasado y posiblemente se quede con nosotros mucho tiempo, tanto que ya nada será igual que antes. Y esto es debido a que no estamos ante una crisis financiera, sino que más bien se trata de una crisis de valores. Valores que se han alterado y que ha permitido que desalmados y ambiciosos, hayan puesto en jaque  a la economía mundial.

Posiblemente no hayamos aprendido la lección, pues seguimos soportando los ataques de los grupos de presión financiero, que con un simple movimiento especulativo, cambian la estabilidad de todo un país y que unas desprestigiadas agencias de valoración, se permitan rebajar una calificación,  que a la postre posiblemente termine hundiendo a un País.

Posiblemente los que han provocado esta situación, sean los mismos que siguen impidiendo que mejoren las cosas, pues posiblemente han encontrado un nuevo filón donde seguir mejorando sus cuentas de resultados.

Posiblemente lo políticos no tengan ni idea de como arreglar este tema, pues posiblemente viven mejor en un entorno pesimista y de miedo.

Posiblemente tengamos al peor presidente de gobierno de la historia de la democracia, que ha engañado a sus votantes, con o sin intención, y sea más conveniente para todos que deje paso a otros.  Posiblemente tengamos al peor jefe de la oposición de todos los tiempos y que él o algunos de los suyos llegue al ansiado poder en breve,  pero posiblemente todo siga igual, pues el problema está en los valores que se han consolidado en nuestro País, y posiblemente no sea fácil sustituirlos.

Pero dejemos al lado la especulaciones y las posibilidades.

A ver si os dais cuenta de una vez por todas, que al pueblo de a pié no nos interesan vuestras luchas de poder, al igual que no nos interesan la manipulación de noticias que hacen los medios de comunicación  para vender más periódicos o tener una mejor cuota de pantalla en los telediarios.

Es increíble pero parece que en vez de un País tenemos tres:

·      el que ven los políticos,
·      el que cuentan los periodistas y por ultimo
·      el que nos toca vivir a los ciudadanos normales.   

Cuándo os vais a dar cuenta de que hay que fomentar los valores que nunca debieron abandonar. Valores como: trabajo, entrega, lucha, confianza, honradez, transparencia, educación, ...... Por el contrario solo vemos: poder, ambición, corrupción, lucha, disputa, dinero ......

Cuándo os daréis cuenta de que la educación debe venir desde arriba hasta abajo. Cuándo se pretende lo contrario no se está hablando de educación, se trata de sumisión, servilismo o algo parecido. Todo país que no invierte en Educación, deberá gastar más en las fuerzas del orden público y seguridad.

Cuándo os vais  a dar cuenta que es más importante el coeficiente emocional que el coeficiente intelectual, y cuándo os daréis cuenta de que la cultura, es tan importante o más que las Matemáticas. Si enseñamos a un niño a multiplicar, podrá usar este conocimiento en determinados escenarios de su vida, pero si lo enseñamos a comportarse, esta virtud le servirá en todas las facetas de su vida.

¿Tan difícil es entender esto?, ¿Tan difícil es ponerlo en practica?.

No tengo más remedio que pensar que todo esto que propongo debe ser muy difícil ejecutarlo, ya que de lo contrario me reafirmo en la idea de que “El sentido común es el menos común de todos los sentidos”